Sube el número de homicidios en el mundo debido a violencia en Latinoamérica | Impacto!

Sube el número de homicidios en el mundo debido a violencia en Latinoamérica

Sube el número de homicidios en el mundo debido a violencia en Latinoamérica

América Latina se ha convertido en la región del mundo con más homicidios. Aunque el continente americano sólo alberga el 13% de la población mundial, aquí se registran el 42 % de todas las víctimas de asesinatos, según el Estudio Mundial sobre el Homicidio de 2019.

Un total de 464.000 personas fueron víctimas de homicidios en 2017, más que todos los muertos en guerras ese año, con Latinoamérica como zona más peligrosa y con la desigualdad, el crimen organizado y el machismo entre las principales causas. Ese es el panorama que dibuja el Estudio Mundial sobre Homicidios de 2019 publicado este lunes en Viena por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (OUNDD).

La ONU compara la cifra de 2017 con la de 1992 y concluye que, aunque el número de fallecidos ha subido un 17%, se ha producido un descenso de la tasa de homicidios, es decir, del número de víctimas por cada 100.000 habitantes, debido al aumento de la población. Así, de los 7,2 homicidios por cada 100.000 habitantes de 1992, se pasó en 2017 a 6,1, disminuyendo, en términos generales, el riesgo de morir por esa causa.

“En términos de una tendencia a muy largo plazo, estamos en las décadas más pacíficas” explica a Efe Angela Me, una de las coordinadoras del informe. Sin embargo, dentro de esa tendencia general, desde 2015 se ha detectado una leve subida, por primera vez en décadas de bajada.

Ese aumento puede explicarse por el aumento en América Latina, la región con la tasa más alta y la única donde sube y, especialmente, en países como Brasil y México, cuyo peso demográfico influye en la tasa de todo el continente.

Dentro del continente americano, con una tasa media de 17,2, destacan los altos índices de Centroamérica (25,9), Sudamérica (24,2) y el Caribe (15,1), lejos de las cifras del resto del mundo: África (13), Europa (3), Oceanía (2,8) y Asia (2,3).

Por subregiones, las tasas más bajas, de 1 homicidio por cada 100.000 habitantes al año, se encuentran en Europa Occidental, el este de Asia, Australia y Nueva Zelanda. Al hablar de las causas, el reporte señala factores como la desigualdad, el desempleo, la corrupción, la inestabilidad política, los estereotipos de género y el crimen organizado.

“Los países con una marcada desigualdad de ingresos tienen más probabilidades de tener una mayor tasa de homicidios que aquellos con brechas más pequeñas”, resume el informe.

De hecho, la ONUDD destaca que, si el crecimiento económico no se reparte equitativamente en la sociedad, la violencia puede subir.

Con todo, Angela Me explica que si, en general, “las diferencias en tasas de homicidios entre países pueden ser explicadas principalmente con el desarrollo socioeconómico”, en América Latina no siempre se cumple esa correlación.

“La interpretación es que hay un componente que otras regiones no tienen, que es el crimen organizado y las bandas”, señala Me, que añade a esa ecuación el extendido uso de armas de fuego, mucho más habitual que en otras partes del mundo.

Así, en países como Honduras, El Salvador o Venezuela, las tasas de homicidios son mucho más altas de lo que correspondería a su desarrollo socioeconómico.

La ONUDD destaca también el impacto del crimen organizado, responsable del 19 % de todos los homicidios en 2017.

El informe estima que entre 2002 y 2017, el crimen organizado ha matado a un millón de personas, tantas como víctimas de guerras. En América Latina, las maras y el narcotráfico son elementos clave en esa relación de crimen organizado y alta tasa de homicidio.

Respecto a las maras, el informe alerta de los altísimos índices de muertes violentas entre adolescentes y jóvenes varones en algunos países de Centroamérica, aunque también en otras naciones. La ONU se refiere al fenómeno de los “ninis”, los jóvenes que ni trabajan ni estudian.

Así, el informe alerta de que “se cree que el creciente número de jóvenes desempleados y socialmente desfavorecidos está contribuyendo al aumento de los crímenes violentos, incluidos los homicidios, en América Latina”, debido a la combinación de que hay muchos jóvenes sin perspectivas y bandas criminales dispuestas a reclutarlos.

La ONUDD estima que el 21 % de los jóvenes latinoamericanos de entre 15 y 24 años caían en la categoría de “ninis” en el año 2015. La solución, dice la ONU, pasa por más educación, más trabajo comunitario y un desarrollo de las policías de barrio.

“Si no tienes educación, tienes menores oportunidades de empleo y hace más fácil que los niños se unan a esos grupos criminales”, alerta Me.

El Estudio dedica un capítulo entero a los crímenes machistas y destaca que, aunque las mujeres suponen sólo el 20 % de todas las víctimas de homicidios, son la inmensa mayoría en los crímenes de pareja. Así, casi el 60 % de las 87.000 mujeres que fueron asesinadas en 2017 en todo el mundo fueron víctimas de un crimen machista cometido por sus parejas, exparejas o familiares hombres, lo que hace que el hogar, insiste la ONU, sea “el lugar más peligroso” para ellas.

El reporte también apunta a la cada vez más evidente, pero aún poco estudiada, relación entre crisis climática, y problemas medioambientales en general, con el aumento de la violencia, especialmente por la falta de recursos, como agua o tierra cultivable.

Las cifras que resumen la situación de los homicidios en el mundo

1.- Más muertes. Un total de 464.000 personas fueron víctimas de homicidios intencionados en 2017, frente a las 362.000 registradas en 1990.

2.- Pero una tasa más baja de homicidios. Pese a que el número de homicidios ha crecido, el aumento de la población hace que la tasa, el número de muertes por cada 100.000 habitantes, haya bajado del 7,4 en 1993 al 6,1 de 2017.

3.- Un reparto desigual. Por continentes, la tasa más alta se registra en América, 17,2. Le siguen África (13), Europa (3), Oceanía (2,8) y Asia (2,3). Los índices fluctúan mucho internamente entre las regiones, por ejemplo, entre los 62,1 homicidios anuales por cada 100.000 habitantes en El Salvador, y los 3,1 de Chile. Al otro extremo, Singapur tiene una tasa de homicidios de 0,2.

  1. Crimen organizado. El 19 % de todos los homicidios de 2017 estuvieron relacionados con el crimen organizado. Desde el año 2000, el crimen organizado ha matado a tantas personas como todos los conflictos armados en el mundo.

5.- Hombre y mujer. Cerca del 81 por ciento de las víctimas de homicidios registradas en 2017 fueron hombres, así como más del 90 por ciento de los sospechosos. El desequilibrio es especialmente marcado en Latinoamérica, y aumenta con la edad.

6.- Asesinatos machistas. Aunque las mujeres son víctimas en sólo el 20 % de todos los asesinatos, esa cifra se eleva hasta el 82 cuando se trata de homicidios cometidos dentro de la pareja. Casi el 60 por ciento de las 87.000 mujeres que fueron asesinadas en 2017 en todo el mundo fueron víctima de un crimen machista cometido por sus parejas, exparejas o familiares hombres, lo que hace que el hogar sea “el lugar más peligroso” para ellas.

7.- Armas de fuego. La facilidad de acceso a las armas de fuego y la tasa de homicidios está relacionada. En 2017, poco más de la mitad de todos los homicidios intencionados fueron cometidos con armas de fuego. En América, esa proporción sube al 75 %.

8.- Alcohol y drogas. El 37 % de los homicidios cometidos en 2017 tuvieron lugar bajo la influencia de sustancias psicoactivas. En el 90 % de los casos, se trataba de alcohol.

9.- Impunidad. En el mundo, el 63 % de los homicidios cometidos son resueltos por la Policía. Ese porcentaje cae al 43 % en América, un continente donde la impunidad, causada por un sistema judicial débil, crea un ambiente en el que los criminales operan con más facilidad.

  1. Crisis climática. El informe advierte de que la crisis climática y la creciente falta de recursos, como el agua, generan conflicto. La ONUDD se refiere a un informe de 2015 que apunta a que por cada grado centígrado que suba la temperatura, los conflictos interpersonales pueden subir un 2,4%, y los choques entre grupos más de un 11.

EFE

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