No logras una relación estable

Que tu pareja aguante el ritmo de un adicto al sexo no es algo que suceda con normalidad. Así que como consecuencia tienes que buscarlo en otras personas siendo infiel y creándote otro problema más.

Si eres adicto al sexo la mayoría de las veces te sentirás solo, ya que tu única intención es utilizar a la otra persona, aunque no sea afín a ti en ningún sentido.

Mantener una relación funcional y estable en un adicto al sexo es imposible a no ser que tu pareja acepte que estés con otras personas, cosa que es efectivo en contadas ocasiones. Al final los celos, las dudas y las peleas entran en acción y tu vida en pareja se puede convertir en un infierno.

Un adicto al sexo puede recurrir también a la pornografía para intentar autocomplacerse solo, pero finalmente buscarán a otra persona o personas.

Niegas el problema

Negar que tienes un problema e incluso ponerte a la defensiva cuando te lo dicen es de los primeros síntomas de que realmente SÍ tienes una adicción.

Tú no controlas la adicción, ella es la que lo hace. Tanto con las drogas como con el alcohol o el sexo, ellos son los que manejan tu vida a su antojo. Cuando esto sucede te quedas sin familia, sin amigos, sin trabajo y sin excusas.

Piensa que el sexo debería ser algo normal y placentero que surge y no algo que buscas de forma compulsiva a todas horas y que mantienes en tu cabeza todo el día. En el instante en el que reconozcas que tienes un problema será cuando puedes comenzar a ponerle solución.

Tu vida es sexo, solo sexo

“Tu mundo gira en torno al sexo”. Tu vida ha dejado de existir tal y como la recordabas. Tienes una obsesión insana por acostarte con todo el que se te ponga a tiro y eso lo único que conseguirá es que seas una persona con un alto riesgo a sufrir depresiones. Ya que no siempre serás correspondido y eso bajará tu autoestima.

Es fácil comenzar a ponerles freno a las adicciones, tan solo tienes que decir: Quiero curarme. No es sencillo, pero con ayuda puedes conseguirlo. No se trata de que te vuelvas eunuco. El sexo está para disfrutarlo, no para padecerlo.

Acude a un especialista y que te derive a un psicólogo o a un psiquiatra que trate estas adicciones. Hazle caso y sobre todo PON DE TU PARTE.

Pregúntate si quieres vivir así el resto de tu vida y, lo que es aún más importante, pregúntate si realmente tienes vida en estos instantes.

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