Ministro de Salud es acorralado en una zapatería | Impacto!

Ministro de Salud es acorralado en una zapatería

Ministro de Salud es acorralado en una zapatería

Estudiantes le gritan y lanzan objetos, PNC lo resguardó hasta pasados 30 minutos que decidió salir ya con menos personas.

Momentos de tensión y de temor por su integridad física, vivió el Ministro de Salud, Carlos Soto, quien fue acorralado por estudiantes de la Universidad de San Carlos -USAC- que se apostaron en los alrededores del Congreso de la República para protestar contra las reformas a la Ley en Materia de Antejuicio.

 

En el interior de la Casa Larrazábal, del Congreso de la República se buscaba una solución al tema de la dignificación salarial de los profesionales de la salud; a las afueras los estudiantes universitarios lanzaban consignas de rechazo hacia los diputados y el pacto de corruptos.

VIDEO: Ministro de Salud, Carlos Soto, escapa despavorido de grupo de manifestantes

Luego de una hora de reunión, los médicos salieron sin problema por la puerta ubicada en la 8a. avenida de la zona 1, pero cuando el Ministro de Salud, Carlos Soto, se asomó, los manifestantes se abalanzaron sobre él para impedir su paso.

 

El funcionario tuvo que caminar entre una valla de agentes de la Policía Nacional Civil que intentó resguardarlo, pero no pudieron evitar que los estudiantes, algunos con capuchas y otros cubriéndose el rostro con pañuelos, le gritaran insultos subidos de tono y le lanzarán botellas plásticas y agua.

 

Conforme el ministro avanzaba, los ánimos se caldeaban, y Soto no tuvo opción que refugiarse en uno de los negocios cercanos: una cafetería. Los elementos de la PNC impidieron el paso de los manifestantes, pero en el interior, personas descontentas con la gestión de funcionario y vociferando consignas en contra de la corrupción, también le gritaron: “! Fuera corrupto!”.

Ministro se resguarda en una zapatería de los alrededores del Congreso de la República. Foto Prensa Libre.

La seguridad del ministro intentó sacarlo por una puerta que da a la 9a. avenida, pero los estudiantes se percataron del intento y nuevamente lo acorralaron. Soto se escondió en otro negocio. Esta vez en una zapatería.

 

El ministro se atrincheró en el lugar. Una puerta de vidrio evitó que las estudiantes ingresaran, aun así, se les escuchó gritar: “Renuncie”, “corrupto”.  Desde afuera se podía observar al funcionario sentado en uno de los sillones donde los clientes suelen probarse los zapatos.

 

“Están bravos”, dijo sobre los manifestantes. “No hay que ser agresivos con la gente”, señaló. Nervioso, pálido y con el rostro desencajado, el funcionario esperó poco más de 30 minutos hasta que un grupo de agentes de la PNC se animó a sacarlo del lugar. Hicieron valla hasta la puerta del vehículo gris que lo sacaría de allí.

 

Al ver movimiento en la entrada de la zapatería, los manifestantes, que en ningún momento dejaron de exigir y reclamar por la precariedad del servicio de Salud Pública, volvieron a frenar el paso de Soto, que entre empujones logró subirse al auto.

 

Botellas de agua y piedras impactaron en el automóvil que intentaba huir. El saldo fue un vidrio y las luces delanteras del vehículo rotas.

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