Más allá del río Suchiate y Tapachula, las otras fronteras en Chiapas que ninguna autoridad mira | Impacto!

Más allá del río Suchiate y Tapachula, las otras fronteras en Chiapas que ninguna autoridad mira

Más allá del río Suchiate y Tapachula, las otras fronteras en Chiapas que ninguna autoridad mira

Alberto Pradilla, Animal Político

Según la Unidad de Política Migratoria del Instituto Nacional de Migración (INM), entre enero y octubre de este año fueron atrapados 72 mil 449 migrantes indocumentados en Chiapas, de los cerca de 170 mil que fueron detenidos en todo el país.

¿Ustedes van para el norte? 

No. Hemos venido a comprar ropa en el mercado.

En Gracias a Dios, una pequeña aldea guatemalteca en la frontera con México, pareciera que muchos hombres han decidido renovarse el vestuario a la misma hora.

Pasan algunos minutos de las 16:00 horas del martes 10 de diciembre, y varios grupitos están reunidos junto a un desangelado campo de futbol. Prácticamente todos son hombres, la mayoría muy jóvenes, casi imberbes. Cada uno de ellos carga una mochila llena a reventar y tiene actitud desconfiada, huraña. En un rincón, varios han formado un círculo y observan atentos las explicaciones de alguien en un celular, sin levantar la vista. Bajo un árbol, detrás de las mesas con ropa de segunda mano a las que nadie presta atención, otros siguen sentados.

En algo más de una hora comenzará a anochecer.

Da la sensación de que todos quieran pasar desapercibidos.

Hemos venido a comprar ropa en el mercado. Lo ponen aquí todos los días”, insiste el hombre, el más mayor, el único que habla. Dice que es guatemalteco, de un municipio cercano. No dice nada más porque, asegura, ha venido a comprar ropa y eso no merece otro tipo de explicación.

Se trata de uno de los ochos pasos formales entre Guatemala y México. También existen al menos otros 68 cruces que no vigila nadie, según aseguró en junio el presidente, Andrés Manuel López Obrador. Por ahí pasa de todo: personas que quieren llegar a Estados Unidos como trabajadores irregulares, personas que serán explotadas aquí, en México, y todo tipo de mercancías sin control, desde gasolina que se vende en las orillas de la carretera hasta drogas que siguen el mismo camino que los migrantes hacia el norte.

Según datos de la subdelegación de San Cristóbal de las Casas de la Fiscalía General de la República —que abarca Comitán, Palenque y Ocotzingo—, en 2019 se abrieron 79 carpetas de investigación relacionadas con la venta irregular de hidrocarburos, 73 por delitos contra la salud —desde narcomenudeo a tráfico a gran escala—, 53 por el paso de indocumentados —migrar en México no es un delito, pero sí la trata— y solo una en relación con la explotación sexual.

El de Carmen Xhan y Gracias a Dios, según autoridades, es uno de los ocho pasos plenamente controlados por el Estado, pero no hay policía de ninguno de los dos países, ni ejército ni guardia nacional. En el lado mexicano, una pequeña oficina del Instituto Nacional de Migración (INM) que cierra en horario de tarde. Sus homólogos guatemaltecos se encuentran en una destartalada casucha que se diferencia de los abarrotes porque no tienen papitas expuestas en la fachada. Frente a ellos, una minúscula caseta de aduana con una mesa y dos funcionarios en su interior se encargan de vigilar que los camiones paguen impuestos y son los únicos con ganas de reconocer que este, además de un “paso formal”, es uno de los caminos escogidos por los polleros guatemaltecos para iniciar el tránsito en México.

Según la Unidad de Política Migratoria del Instituto Nacional de Migración (INM), entre enero y octubre de este año fueron atrapados 72 mil 449 migrantes indocumentados en Chiapas, de los cerca de 170 mil que fueron detenidos en todo el país. De los que cayeron, 42 mil 333 fueron devueltos desde el estado sureño, que está a la cabeza en cuanto a número de detenciones de migrantes. De ellos, 3 mil 163 fueron atrapados en Comitán y otros 853 en Comalapa. Pocos, si se comparan con los 34 mil 019 detenidos en Tapachula, convertida en la capital mexicana del muro de contención de migrantes.

Si quieren ver a los que van hacia el norte solo tiene que ir al campo de fútbol, allí salen todos los días. Se ponen más o menos a esta hora y los vienen a recoger. Los trasladan unos y se los entregan a otros. No hay más que tener paciencia. Pueden esperar y verlos”, dice uno de los funcionarios.

Se refiere a esos tipos con mochilas y gesto huidizo que se decían compradores de ropa.

El acuerdo entre México y Estados Unidos para frenar el tránsito de migrantes puso el foco en el río Suchiate y Tapachula, que se convirtió en la capital de la fortaleza que impide el paso de centroamericanos.

Pero existen otras fronteras mucho menos mediáticas.

Carmen Xhan.

Ciudad Cuauhtémoc.

Comalapa.

Son zonas desprotegidas en las que se expanden los grupos del crimen organizado, ya sea a través de la trata de personas, como para extorsionar, robar o secuestrar”, explica Maya Casillas, abogada que hace cuatro años fundó Kaltsilaltik, una de las pocas organizaciones que se preocupan de los migrantes en este cruce olvidado. Esta mujer monitorea que se garanticen los derechos humanos de las familias en tránsito, vigila las condiciones de las estaciones migratorias, asesora a solicitantes de asilo y apoya a familias guatemaltecas a las que el incremento de la presión migratoria impide transitar por México como habían hecho durante décadas.

En opinión de Casillas, la militarización, la llegada de la Guardia Nacional, el incremento de los controles tiene varias consecuencias: por un lado, obliga a los migrantes a adoptar rutas más peligrosas, ya que las condiciones de violencia y pobreza en origen no han cambiado. Por otro, dificulta el acceso al refugio a quienes llegan para poner a salvo su vida. Por último, complican la vida en la frontera, ya que ponen fin a rutinas de tránsito habituales, como la de los guatemaltecos que acuden al hospital en Comitán.

Tapachula está reconocida a nivel internacional como la frontera. Esto vulnerabiliza todavía el resto de la frontera, el resto de la población migrante que está cruzando por el resto de la frontera, porque no se ve, no se reconoce, y al no reconocerse, no hay organismos, no hay organizaciones, no hay instancias pro-derechos”, dice Casillas.

Según la Unidad de Política Migratoria del Instituto Nacional de Migración (INM), entre enero y octubre de este año fueron atrapados 72 mil 449 migrantes indocumentados en Chiapas, de los cerca de 170 mil que fueron detenidos en todo el país. 

Animal Político

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