Mamá con síndrome de Wendy | Impacto!

Mamá con síndrome de Wendy

Mamá con síndrome de Wendy

Una condición real en más mujeres de las que te imaginas.

El síndrome de Wendy se manifiesta en una necesidad absoluta de satisfacer a la pareja y los hijos.

En el cuento de Peter Pan, Wendy era la encargada de hacer las tareas complejas y a pesar de ser solo una niña, lleva en sus hombros todas las responsabilidades, desde la toma de decisiones hasta hacer las tareas que Peter no quiere, no puede o no se atreve.

Características de una madre con síndrome de Wendy
La madre con síndrome de Wendy siempre querrá satisfacer a su familia.
Será perfeccionista. Se sentirá culpable cuando algo sale mal y muy probablemente pase mucho tiempo organizando cosas.
Se cree imprescindible. Creerá que nadie puede encargarse de las cosas tan bien como ella.
Evita los conflictos a toda costa. Lo que más teme es ser víctima del rechazo. Por ello, hará todo lo posible para evitarlo. Siempre está dispuesta a hacer lo que sea con tal de recibir muestras de amor.
Maximiza sus culpas. ¿No pudo comprar el juguete que tanto deseaba su hijo? ¿No le quedó bien el plato favorito de su esposo? Ella verá esta clase de cosas como un fracaso suyo.

Este síndrome se debe a dos causas principales:
Influencia cultural: muchas culturas y sociedades educan a las mujeres para seguir los roles de género muy específicos. Esto conlleva que este sea un síndrome bastante común en las sociedades machistas.
Miedo al rechazo: Esta es la causa psicológica que gobierna al síndrome de Wendy. Si eres una mujer que ha crecido con el constante abandono o con un miedo irracional a la soledad, podrías encontrarte en esta situación. Puedes pensar que al satisfacer a otros logras que ellos se queden contigo pero siempre tendrás miedo de que un día se alejen.

¿Bueno… y cuál es el problema con el síndrome de Wendy?
Las señales de alarma son:
Problemas de pareja. Dentro de la relación de pareja existen roles que cada uno juega. Pero si has llegado a ese punto donde sientes que él es más una carga que una ayuda, detente a analizar lo que pasa.
Depresión o ansiedad. Con el paso del tiempo te sientes abrumada y que ya no puedes hacer mucho más. En estos momentos la depresión y la ansiedad acaban con toda tu tranquilidad.
Tristeza. Contrario a la idea general, darlo todo por los demás no te hace más feliz. Una madre con síndrome de Wendy verá que sus esfuerzos no son agradecidos y acabará sintiendo vacío y tristeza.

Ser una buena madre no implica dejarte de lado como persona, como mujer y como pareja.

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