Los niños toman las cosas de manera literal | Impacto!

Los niños toman las cosas de manera literal

Los niños toman las cosas de manera literal

Conozca las razones del porqué ellos se toman las cosas tal y como las escuchan.

Para ellos las instrucciones deben ser concretas, claras, pocas y cortas.

¿Por qué los niños interpretan todo de manera tan literal? ¿Por qué los adultos, los maestros y los padres no logran entender su razonamiento lógico? La razón es sencilla: es el desarrollo natural de su cerebro, una etapa en donde el lóbulo frontal está en pleno proceso de maduración.

“Los niños aprenden e interpretan el significado de las palabras de una sola manera. Esto ocurre desde que empiezan a hablar hasta los 5 años. Después, empiezan a generalizar, poco a poco; así, a los 7 años, el pensamiento se vuelve más concreto, hasta llegar al pensamiento abstracto, que inicia en la pubertad”, explica Annie de Acevedo, psicóloga y experta en crianza.

Por eso la interpretación de un examen o un cuestionario no puede ser tomado como un error o, en el peor de los casos, como si el niño ignore la respuesta, solo hace uso de lo que sabe: pensar de manera concreta y literal.

Demostración en un caso especial
El niño estaba haciendo un ejercicio en clase, la profesora dictó varias palabras y, en medio del mismo, le pidió a un alumno que se sentara. El resultado fue: . El chico pensó que tal frase hacía parte del dictado, así de simple.

Es por eso que los profesores deben dar instrucciones sencillas y, sobre todo, deben tener en cuenta el momento de desarrollo de sus estudiantes para poder comunicarse adecuadamente.

Y aunque a partir de los 7 años los niños empiezan a tener un pensamiento más abstracto, aún no se puede pedir que entiendan cierto tipo de frases.

Por ello, las instrucciones deben ser concretas, claras, pocas y cortas. Se debe llevar al menor, paso a paso, para que logre efectuar la tarea que se le encargue de manera exitosa.

Aplicado por los papás
Si una mamá le dice a su niño: “¡me estoy muriendo de dolor!”, el pequeño creerá que su mamá se va a morir. Por eso hay que tener mucho cuidado con lo que se le dice, para que no le genere miedo.

En la casa se deben usar palabras puntuales y expresiones concretas. Evite las metáforas y el sarcasmo, ya que un niño no es capaz de interpretarlas correctamente. El problema es que el niño llegue a conclusiones equivocadas y fantasiosas.

Aunque estas situaciones se presentan en edades tempranas, y no hay lugar a burlas por parte de los compañeros, en casa no se debe permitir ridiculizar la situación.

La burla, en general, afecta de manera negativa la autoestima, aún más cuando el niño ni siquiera entiende qué fue lo que hizo mal. Esto lleva a la inseguridad y al temor y puede convertirse en un problema emocional.

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