Guatemala: un respiro ante el sofoco de las bolsas plásticas | Impacto!

Guatemala: un respiro ante el sofoco de las bolsas plásticas

Guatemala: un respiro ante el sofoco de las bolsas plásticas

Una lucha para evitar la contaminación

Con una destreza singular, Francisco Tambriz crea tejidos inspirados en trajes mayas que servirán para confeccionar coloridas bolsas de algodón, eslabón de una de las iniciativas que buscan en Guatemala detener el abuso de la utilización del contaminante plástico.

En ríos y calles de poblados urbanos y rurales del país, las bolsas plásticas son parte del paisaje, su uso diario causa impacto en el medio ambiente.

Aunque parece una labor titánica, la guerra contra el monstruo plástico se la declaró en 2016 el pequeño municipio indígena maya-tz’utujil de San Pedro La Laguna, asentado en las orillas del paradisíaco lago de Atitlán en el departamento occidental de Sololá.

Autoridades y vecinos de esta localidad, a 75 km al oeste de Ciudad de Guatemala, acordaron mediante una prohibición con multas desterrar de sus plazas las bolsas plásticas y los recipientes de poliestireno.

Otro municipio que se sumó a la prohibición de las bolsas plásticas fue el también indígena Acatenango (suroeste), mientras que San Miguel Petapa (centro) y Flores (norte) han anunciado intenciones similares.

“Lamentablemente ahorita las bolsas plásticas provocan un desastre”, refirió Francisco en su taller en el caserío Patzité del municipio maya-kaqchikel de Nahualá, 85 km al oeste de la capital y también en Sololá.

Benam&Co apuesta por los bolsos reutilizables.

Francisco y su familia de tejedores forman los primeros eslabones para darle vida a las bolsas de Benam&Co, una empresa que desde hace un año se abre camino en Guatemala para incentivar el uso de bolsos reutilizables de algodón y dejar de depender del plástico que se lleva unos 500 años en degradar.

La generación de basura por plásticos en Guatemala es tan grave que en octubre pasado una “isla” de desechos proveniente del guatemalteco río Motagua inundó el Caribe hondureño, causando la protesta del vecino país.

El ministro de Ambiente, Alfonso Alonzo, reconoció la gravedad de la situación en Guatemala pero afirmó que el problema debe resolverse “paulatinamente” por medio de diálogos con los empresarios para que se cambien a artículos biodegradables.

“No podemos resolver un problema de 50 años en un año”, afirmó el funcionario al señalar que existe un proyecto de ley en el Congreso para una eventual prohibición nacional pero que debe consensuarse para evitar complicaciones sociales y perjuicios a la economía.

El problema se agrava porque solo 40 de los 340 municipios del país tienen relleno sanitario para el manejo de la basura frente a 2.243 puntos que se han detectado como basureros clandestinos, explicó.

Según la ONU, cada año más de ocho millones de toneladas de residuos plásticos aparecen en los océanos causando la muerte de cerca de un millón de aves marinas, de unos 100.000 mamíferos marinos y de innumerables peces.

Todos tenemos obligación de prevenir contaminación

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