¿Está Trump en contra de la globalización? – Impacto!

¿Está Trump en contra de la globalización?

¿Está Trump en contra de la globalización?

Si consideramos que el comercio libre entre naciones es el mejor camino para el crecimiento económico, ¿Por qué el presidente Trump desea reformar el TLCAN?

En 2015, la campaña electoral estadounidense captó la atención global debido a las polémicas declaraciones del candidato al partido republicano Donald Trump con relación a distintos temas internacionales. Entre ellos se destacan la estigmatización de los inmigrantes ilegales latinoamericanos, las promesas de reforzar la seguridad fronteriza y la renegociación del TLCAN (El Tratado de Libre Comercio de América del Norte).

Un año después, para sorpresa de todos, el candidato se convirtió en presidente y durante este primer trimestre de este año se ha esforzado para poder cumplir las promesas que lo llevaron al cargo. Muestra de esto es el gran interés que tiene en renegociar lo más pronto el TLCAN. Pero, ¿Porque el nuevo presidente de los Estados Unidos odia tanto este tratado?, ¿Por qué en vez de buscar la apertura de sus mercados busca cerrarlos?

Para entender sus motivos debemos remontarnos al propio tratado. El TLCAN tiene como objetivo favorecer a las naciones participantes (En este caso Estados Unidos, México y Canadá) con la creación de reglas que permitan tener una libre economía entre estos. Favoreciendo la inversión, eliminando obstáculos para la circulación fronteriza, etc.

El TLCAN desde su creación en 1991 ha demostrado mejorar la economía de las naciones logrando, según el periódico El Economista, 1.5 billones de dólares por el comercio entre los tres países en 2015. Ciertamente este crecimiento es algo bueno para las naciones, pero así mismo, este tratado ha afectado a una parte de la población estadounidense, principalmente relacionada con el sector automotriz estadounidense.

Gracias a las libertades aduaneras del tratado, desde los años 90’ muchas de las empresas automotrices se han trasladado sus operaciones a México, debido los salarios de la mano de obra mexicana, que son más bajos que la estadounidense y esto vuelve a la empresa más rentable. La mudanza de empresas a México se agravó por la crisis hipotecaria de 2008, que terminó con el empleo de miles de personas.

En busca de retornar dichos empleos a Estados Unidos, Trump amenazó con imponer a las empresas que se muevan a México grandes aranceles, además de retirar a los inmigrantes latinoamericanos del territorio, para dejar esos trabajos a los estadounidenses. Así mismo ha buscado reformar el TLCAN con el fin de aumentar los aranceles a productos importados dentro de las naciones participantes.

Estas decisiones afectarían a los sectores importadores y exportadores de ambas naciones, produciendo que los precios a los productos importados se incrementen. Así mismo, estas medidas podrían representar una caída en la productividad de las empresas estadounidenses por pagar más alta la mano de obra.

Debemos reconocer que este crecimiento económico contrasta con los índices de desempleo y pobreza de la clase media manufacturera de Estados Unidos. Por otro lado, en unos años, el principal enemigo de la mano de obra ya no será la inmigración sino la automatización. Por lo tanto deberán reinventarse o ser vencidos por maquinas.

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