Dexametasona: ¿El primer fármaco que salva vidas en casos graves de COVID-19? | Impacto!

Dexametasona: ¿El primer fármaco que salva vidas en casos graves de COVID-19?

Dexametasona: ¿El primer fármaco que salva vidas en casos graves de COVID-19?

No parece ayudar a pacientes con síntomas leves.

Investigadores en Reino Unido dicen que tienen la primera prueba de un medicamento que salva vidas de los enfermos más graves de COVID-19: la dexametasona, un corticoesteroide barato y ampliamente disponible llamado dexametasona redujo las muertes en hasta un tercio en pacientes hospitalizados enfermos de gravedad durante un amplio estudio clínico.

Los resultados del proyecto RECOVERY para estudiar distintos tratamientos se han anunciado hoy y los investigadores dijeron que se publicarán pronto. El estudio tiene una muestra grande y estricta que asignó al azar a 2.104 pacientes para administrarles el medicamento y los comparó con 4.321 pacientes que recibieron la atención habitual.

El medicamento se administró en dosis bajas por vía oral o por vía intravenosa. Después de 28 días, había reducido las muertes en un 35% en pacientes que necesitaban tratamiento con respiradores y en un 20% en aquellos que solo necesitaban oxígeno suplementario.

“Es un resultado extremadamente bienvenido”, dijo uno de los supervisores del estudio, Peter Horby, de la Universidad de Oxford, en un comunicado. “El beneficio en la supervivencia es claro e importante en aquellos pacientes lo suficientemente enfermos como para requerir tratamiento con oxígeno, por lo que la dexametasona debería convertirse en el estándar de atención a estos pacientes. La dexametasona es económica, está disponible al alcance de la mano y puede usarse inmediatamente para salvar vidas en todo el mundo” añade.

“Este es un gran paso adelante en la búsqueda de nuevas formas de tratar a los pacientes de Covid”, dijo el profesor Stephen Powis, director médico del NHS, el servicio de salud pública británico, en otra declaración.

Este medicamento ya se usa en muchas indicaciones por su poderoso efecto antiinflamatorio e inmunosupresor, incluso para los casos graves de edema provocados por el mal de altura.

Un tratamiento solo indicado para los casos más graves

El ministro de Sanidad británico Matt Hancock ya ha anunciado que el Servicio Nacional de Salud británico comenzará a sistematizar su uso inmediatamente en un video publicado en su cuenta de Twitter.

 

Aunque la droga solo ayuda en casos graves, “se salvarán innumerables vidas a nivel mundial”, dijo Nick Cammack de Wellcome, una organización benéfica británica que apoya la investigación científica. “La dexametasona ahora debe ser implementada y accesible por miles de pacientes críticos en todo el mundo”, dijo Cammack, que no participó en el estudio. “Es altamente asequible, fácil de fabricar, puede ampliarse rápidamente y solo necesita un pequeña dosis “.

Los esteroides reducen la inflamación que provoca el COVID-19 en los pacientes más graves cuando el sistema inmunitario reacciona de forma exagerada para combatir la infección.

Esta reacción exagerada puede resultar fatal, por lo que los médicos han estado probando esteroides y otros medicamentos antiinflamatorios en estos pacientes.

Hasta el momento la Organización Mundial de la Salud desaconsejaba el uso de esteroides en el curso de la enfermedad porque pueden retrasar el tiempo que tardan los pacientes en eliminar el virus.

Los investigadores estimaron que el medicamento evitaría una muerte por cada ocho pacientes tratados con respiradores y una por cada 25 pacientes que solo necesitan oxígeno adicional.

Sin embargo, sigue sin haber un tratamiento claro para los pacientes que experimentan síntomas leves pero persistentes, característicos del COVID-19.

El mismo estudio rechaza los beneficios de la hidroxicloroquina

Este mismo estudio concluyó a principios de mes que el medicamento contra la malaria hidroxicloroquina no estaba funcionando contra el coronavirus.

El estudio incluyó a más de 11,000 pacientes en Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte a quienes se les dio atención estándar o una más de varios tratamientos: dexametasona; el medicamento combinado contra el VIH lopinavir-ritonavir, el antibiótico azitromicina; el medicamento antiinflamatorio tocilizumab; o plasma de personas que se han recuperado de COVID-19 que contiene anticuerpos para combatir el virus.

La investigación continúa sobre los otros tratamientos. El programa está financiado por las agencias gubernamentales de salud en el Reino Unido y donantes privados, como la Fundación Bill y Melinda Gates.

Hasta ahora el único medicamento que había demostrado ayudar en el tratamiento, reduciendo el tiempo de la enfermedad era el antiviral Remdesivir.

Otro vuelco para la hidroxicloroquina: la FDA estadounidense retira su uso en caso de emergencia

La Administración de Drogas y Alimentos dijo que las drogas hidroxicloroquina y cloroquina probablemente no sean efectivas en el tratamiento del coronavirus. Citando informes de complicaciones cardíacas, la FDA dijo que los beneficios no comprobados de los medicamentos “no superan los riesgos conocidos y potenciales”.

En un anuncio por separado, la FDA también advirtió a los médicos que no receten estos medicamentos antipalúdicos en combinación con remdesivir, el único medicamento que hasta ahora se había probado que ayuda a los pacientes con COVID-19.

La FDA dijo que los medicamentos contra la malaria pueden reducir la efectividad del remdesivir, que la FDA autorizó para uso de emergencia en mayo. Elaborado por el laboratorio Gilead Science, se trata del único tratamiento aprobado por la FDA tras la advertencia sobre la hidroxicloroquina.

La agencia informó el lunes que había recibido casi 390 informes de complicaciones con estos medicamentos, incluidos más de 100 relacionados con problemas cardíacos graves. Dichos informes representan una instantánea incompleta de las complicaciones con los medicamentos porque muchos efectos secundarios no se informan.

La medida de la FDA significa que los envíos de estos antipalúdicos que reciba la agencia federal ya no se distribuirán a las autoridades de salud estatales y locales para su uso contra el coronavirus.

Los medicamentos, que existen hace décadas todavía están disponibles para usos alternativos aprobados por la FDA, por lo que los médicos de EE. UU. aún podrían recetarlos para el COVID-19, en una práctica conocida como prescripción no autorizada.

Las acciones de la FDA y los NIH envían una señal clara a los profesionales de la salud contra la prescripción de cloroquina contra el coronavirus.

Trump apoyó agresivamente la hidroxicloroquina en las primeras semanas del brote y sorprendió a los profesionales médicos cuando reveló que había tomado el medicamento preventivamente contra la infección. Después de las repetidas promociones de Trump, las recetas de hidroxicloroquina se dispararon, lo que contribuyó a la escasez.

Ningún estudio grande y riguroso ha encontrado que cloroquina e hidroxicloroquina sean seguros o efectivos para prevenir o tratar COVID-19.

El único medicamento restante con autorización de la FDA contra COVID-19 es remdesivir, un medicamento intravenoso de Gilead Sciences que se ha demostrado que ayuda a pacientes hospitalizados gravemente enfermos a recuperarse más rápido.

Ahora, el estudio británico arroja esperanza sobre un nuevo tratamiento para los casos más graves.

Tomado de es.euronews.com

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